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DENSIDAD POBLACIONAL; MÉTODOS Y MOMENTO IDÓNEO

Recién terminada la temporada de caza, empiezan ya los preparativos para la siguiente. Para una correcta planificación es necesario conocer el inventario y densidad poblacional de las especies presentes en nuestro acotado.

Los censos o estimas poblacionales de las especies cinegéticas son claves para poder realizar una correcta planificación de las futuras capturas, generando con ello mayor sostenibilidad económica y medioambiental en nuestro espacio.

Además, la realización de censos o estimas para el ciervo, gamo y jabalí, ya se contempla como obligatoria por el Anexo V del Real Decreto 138_2020, de 28 de enero para los Espacios de categoría II (Cotos de caza cercados y con suplementación sistemática de alimento o agua).

A su vez desde la reciente entrada en vigor del Decreto_15022, de 1 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento General de aplicación de la Ley 3/2015 5 de marzo, de Caza de Castilla-La Mancha, se contempla igualmente la obligatoriedad de presentar estos censos (en formato digital) para la tramitación del Plan de Ordenación Cinegético (o Plan Técnico de Caza en otras regiones).

De entre los diferentes métodos, destacan los censos nocturnos mediante transecto en vehículo (o fareos) para las especies de caza mayor, complementados con transectos a pie diurnos para determinar el índice de abundancia del jabalí. Este método puede ser el de elección igualmente para liebre y conejo.

En cuanto a aves, su poca o nula actividad nocturna hace que para censar estas especies debamos elegir el atardecer para el conteo. Para la perdiz puede ser igualmente útil la realización de transectos a pie, si bien para otras especies puede ser preferible la observación desde puesto fijo.

Estos métodos, dan una densidad poblacional (número de animales cada 100ha), pudiendo aportar datos igualmente relevantes sobre la reproducción anual (número de hembras con crías) o sobre el sex ratio (proporción machos y hembras sobre el total de la población). En función de la época del año en la que se realice el censo.

Para profundizar en la densidad poblacional presente en el coto, para las especies de caza mayor (herbívoras), es posible analizar la presión herbívora que etas especies ejercen sobre la vegetación. Este método busca posibles daños producidos por el sobrepastoreo en especie poco palatables. Este método unido, a los censos de las especies de caza mayor, viene recogido en el reciente Decreto 15/2022, de 1 de marzo (Castilla-La Mancha) como una manera eficaz de medir la capacidad biocinegética del acotado, siendo de gran utilidad para el aprovechamiento cinegético sostenible.

Julio

En resumen, los censos o estimas de abundancia arrojan datos sobre cuántos “animales hay” (de manera aproximada) y el análisis de la vegetación nos indica si el número de individuos herbívoros está en consonancia con la capacidad del medio, asegurando de este modo la regeneración de la vegetación.

En cuanto a la época del año idónea existen dos periodos para realizar estos estudios de campo. El primero comprende el final del invierno, justo después de la temporada de caza y antes de la llegada de la primavera y la época reproductiva, coincidiendo con el mínimo poblacional. El segundo, se trata del final del verano, y previo a la temporada de caza, coincidiendo con el máximo poblacional y el final de la estación critica.

La realización de censos o el análisis de la presión herbívora en ambos periodos es igualmente recomendable, ya que aporta información complementaria. De igual modo, la monitorización continua a lo largo del tiempo mejora la información que podemos extraer de la aplicación de estos métodos. Todo esto, arrojara información técnica que permite optimizar el aprovechamiento cinegético desde un punto de vista científico.

En definitiva, estos métodos son una herramienta con la que se viene trabajando desde hace años en investigación, cobrando cada vez mayor peso ante la administración pública competente en materia de caza, y sobre los que se recoge ya la obligatoriedad de realizarlos en el marco de una actividad cinegética responsable y sostenible.